UK: 21st – Already Our Last Full Day in England? Visit to Winchester + Salisbury

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UK: 21st – Already Our Last Full Day in England? Visit to Winchester + Salisbury

¡Hola! Pues sí, parecía que nunca iba a llegar este momento, pero ya sí que sí tenemos que dejar Chichester… Han sido tres semanas muy intensas, con muchos nuevos amigos, algunos amores menos (;) ), y casi incontables momentos de diversión: la bolera y sus celebraciones, la noche de ser staff con Paparazzi, las visitas a Londres, la noche de karaoke, el cantar tod@s junt@s en la calle o en el bus algún éxito reciente, las bromas con Josh…

El campamento se acaba, pero todo lo que han aprendido l@s chic@s se queda con ell@s. Al fin y al cabo, es para eso para lo que sirven principalmente los campamentos: para que l@s chic@s (y también nosotr@s, l@s monitores) crezcan mientras se divierten, se enfrenten a nuevas situaciones en las que no conocen a nadie y descubran que, con un poco de valentía, pueden encontrar nuevas amistades y una segunda casa allá donde lo intenten. Aunque tod@s queremos ver a nuestras familias, a tod@s nos deja una sensación algo extraña en el estómago pensar que nos vamos… Lo único que a much@s de nosotr@s nos ayuda a superar esa sensación es pensar que el año que viene volveremos, porque una vez se te ha metido el gusano de l@s campament@s, descubres que no hay días más cansados, pero también más intensos y divertidos que estos.

Nuestro último día ha sido una combinación de ajetreo y relajación. Ajetreo porque hemos visitado dos ciudades, Winchester y Salisbury, así que hemos estado fuera desde las 9 de la mañana que hemos salido hasta las 19h que hemos llegado. Sin embargo, ha sido un día relajado porque, al ser un grupo tan bueno y pequeño, y también por ser nuestro último día, hemos hecho más o menos lo que a l@s chic@s les ha apetecido más. Por ejemplo, al poco de llegar a Winchester ha empezado a llover (el tiempo hoy ha sido muy inglés… ¡demasiado inglés!) y l@s chic@s han preferido ir a un centro comercial bajo techo a caminar por la ciudad bajo la lluvia (tampoco llovía de forma muy intensa). De camino al centro, hemos cruzado la calle principal, donde había una especie de mercado en el que nos hemos parado a comprar algo de comida. Se nota que somos españoles, porque el puesto en el que más tiempo nos hemos parado ha sido en el de las aceitunas encurtidas, que aquí no son muy comunes. De hecho, le hemos dado a Lydia, la monitora de UKLC que venía con nosotr@s hoy, una de estas aceitunas para que la probase y en su cara se han empezado a suceder contorsiones extrañas, ¡como si acabase de probar un limón por primera vez en su vida!

En el centro comercial hemos estado media hora -era pequeño y no daba para más-, tras lo cual hemos reanudado nuestra visita a la ciudad, ya sin lluvia. En concreto, nos hemos dirigido al Great Hall, un salón construido en el siglo XIII en el que se encuentra una mesa también del mismo siglo que supuestamente es la Mesa Redonda del Rey Arturo, ya sabéis, el rey de Merlín, Excalibur, los caballeros, Camelot y la búsqueda del Santo Grial. En teoría hay que pagar entrada desde inicios de este mes para ver el lugar, pero como acercándonos desde la puerta ya se veía la Mesa Redonda, que era lo importante, nos hemos ahorrado ese dinero para las compras posteriores.

Tras el Great Hall, hemos intentado ir a las ruinas del Wombeley Castle, pero nos ha vuelto a empezar a llover, así que nos hemos quedado callejeando y en las tiendas de la calle principal. Han sido dos horas para hacerse una idea de cómo es Winchester más que una visita turística exhaustiva, pero l@s tatanker@s querían un paseo relajado antes que otra cosa, así que hemos hecho lo que más apetecía.

A las 12h, tras dos horas en Winchester, ha llegado nuestro autobús para llevarnos a Salisbury, adonde hemos llegado una hora más tarde. En Salisbury estaba otra vez medio lloviendo, así que nos hemos dirigido directamente a la catedral, para comer en las arcadas de su claustro. Después, hemos visto la catedral. Hemos estado en torno a una hora dentro de esta absoluta maravilla del siglo XIII, pobres l@s chic@s por ir con una graduada en Historia del Arte… No obstante, afuera hacía frío y l@s chic@s han podido hacer más o menos lo que querían dentro del edificio: mirar y sacar fotos cuando algo les llamaba la atención, sentarse y hablar entre ell@s cuando no era el caso.

El sitio, desde luego, justifica por sí solo una visita a Salisbury e incluso a Inglaterra: construida en apenas 38 años (¡38 años!) con 70.000 toneladas de piedra, tiene la aguja más alta y el mayor claustro de Inglaterra y el reloj en funcionamiento más antiguo de toda Europa. Además, la catedral acoge una de las cuatro Carta Magna que se mantienen hoy día, un texto jurídico del siglo XIII base del sistema político inglés actual, ya que en este texto se reconocía por primera vez que el rey de Inglaterra no estaba por encima de la ley. Se dice que la Carta Magna también sirvió de inspiración para la Carta de Derechos estadounidense y para la Declaración de Derechos Humanos de la UNESCO, además de para varias Constituciones nacionales.

Tras ver la catedral nos hemos ido al centro de la ciudad para ver, desde fuera (porque cobraban entrada) Arundells y Mompesson House, así como para callejear por el centro comercial. Yo había preparado un juego para l@s chic@s en el cual tenían que localizar varios lugares de los que les daba imágenes para conseguir una sorpresa, pero como l@s chic@s preferían continuar paseando relajadamente y hacer algunas compras, he preferido dejarles tiempo libre hasta nuestra hora de vuelta, a las 18h.

A las 19h hemos llegado a la universidad, justo a tiempo para la cena, a la que la ha seguido una velada de cine, proyectándose en dos salas diferentes “Cómo entrenar a tu dragón” y “Men in Black 3”. No obstante, esta noche lo más divertido no ha llegado con la velada, sino después de ella, ya que María, la monitora del grupo de cuatro vascos con el que hicimos el domingo el taller de cocina, y yo habíamos decidido invitar a nuestros grupos a un pequeño guateque de despedida. De este modo, al llegar a su edificio, y después de un buen rato de decir adiós y sacarse fotos con monitores y acampad@s, l@s tatanker@s se han encontrado en nuestra cocina con música, patatas, galletas y refrescos para estar un último rato junt@s divirtiéndose. Además, esta noche también les he dejado que saliesen de su edificio para pasar otro rato en el edificio de uno de los grupos de italianos, donde han estado unos veinte minutos charlando y despidiéndose. Para culminar la despedida, les he dejado estar despiertos con el móvil hasta las 24h, momento en el que ya sí les he dicho de irse a sus habitaciones porque mañana todavía tenemos un día bastante largo por delante.

Con respecto a mañana, vamos a salir del campus al mediodía, calculando dos horas de trayecto desde Chichester hasta Heathrow, dos horas para estar en el aeropuerto sacando las tarjetas de embarque, facturando y pasando los controles de seguridad, y una hora extra para cualquier imprevisto. L@s chic@s tendrán su móvil desde que salimos del campus, así que podéis contactar con ell@s en cualquier momento.

¡Y eso ha sido todo! Por mi parte, y sé que puedo hablar también en nombre de Clara, ha sido un verdadero placer estar este tiempo en Chichester. El campamento ha sido muy divertido y el grupo también ha sido fantástico. Nos vamos empezando ya la cuenta atrás para volver el verano que viene, así que… see you soon and thank you very, very much!

 

P.D.: Como en toda buena película, aquí también tenemos nuestras tomas falsas… Aquí una pequeña selección de las decenas de imágenes tomadas estos días 😉

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